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La importancia de un desayuno saludable

La importancia de un desayuno saludable

¿Por qué se dice que el desayuno es importante?

Desde hace años existe esta creencia de pensar que el desayuno es la comida más importante del día porque venimos de 8 horas durmiendo sin alimento en nuestro organismo. Además, después del desayuno nos espera una dura jornada laboral por delante que puede hacer flaquear nuestras fuerzas, es por eso que de toda la vida se ha aconsejado desayunar fuerte para llenarse de energía. 

Realmente el desayuno no es ni más ni menos importante que el resto, lo que sí que hay que tener en cuenta es que debemos tomarlo tan en serio como el resto de comidas. Por lo tanto, lo que venimos a recalcar en este post es la importancia de un desayuno saludable.

Alimentos para un desayuno saludable

Aguacate: el líder indiscutible de los desayunos saludables y probablemente la más popular de todas las frutas y verduras en las redes sociales. Combina con todo y le aporta un toque distinto a cualquier plato, desde tostadas hasta huevos fritos. El aguacate contiene aceite de oliva y además es rico en vitamina E.

Pan integral: el mejor amigo del aguacate. Te puede servir en muchísimos platos distintos y si tienes que llevarte el desayuno al trabajo recomendamos que lo utilices en tus bocadillos antes que otras alternativas menos saludables. 

Zumo natural: pero natural de verdad, fruta y verdura y nada más. Un buen zumo sin azúcar, ya sea hecho en casa o comprado, es una de las mejores bebidas saludables para acompañar tu desayuno healthy. Ahí entran las preferencias de cada uno, a unos personalmente les chifla el de remolacha y a otros el de piña pero como decíamos lo importante es que el zumo sea natural.

desayuno saludable

Cosas a evitar para un desayuno saludable

Evita las prisas: normalmente desayunar es sinónimo de prisas, en especial para todos aquellos amantes del dormir que apuran hasta el último minuto de sueño y luego apenas tienen tiempo de tomarse un café. Pues bien, la primera cosa a evitar es exactamente esto, y es que si queremos empezar el día con vitalidad debemos tomarnos nuestro tiempo para desayunar en condiciones. Un desayuno saludable no solo tiene que ver con lo que comes, también con el cómo lo comes.

Di “no” a los ultraprocesados: de pequeños todos hemos desayunado galletas, bollería, cereales azucarados o zumos industriales. Muy probablemente nos gustaba, pero esa no es la mejor opción si lo que buscas es un desayuno saludable para niños (y para no tan niños), y es que las grandes cantidades de azúcar de estos alimentos son letales para nuestro cuerpo, pudiendo causar desde sobrepeso hasta diabetes.

No te fuerces a desayunar algo que no te gusta: desayuno saludable no significa que tengas que comer alimentos que no te gusten. Por suerte existen infinidad de recetas con una gran variedad de ingredientes que te permitirán escoger los que más se amolden a tus gustos para así empezar la jornada con ganas y terminar pillando el gustillo a esto de los desayunos saludables.

Desperdicio alimentario y cambio climático: ¿en qué se relacionan?

Desperdicio alimentario y cambio climático: ¿en qué se relacionan?

Como especie, no podemos negar que nos encanta la comida, no solamente porque la necesitamos para vivir, sino porque forma parte de todas las culturas. Pero así como nos encanta la comida, desperdiciamos gran parte de ella empeorando sin saberlo la gravedad del food waste. En este artículo vamos a a ver por qué existe el desperdicio alimentario y qué consecuencias ambientales tiene.

¿Por qué existe el food waste?

La comida no sale de debajo de las baldosas, hay una larga cadena de trabajadores, empresas y consumidores que en algún punto convierten comida en basura. Si quisiéramos trazar la ruta que hace un producto alimentario hasta ser residuo encontraríamos dos tramos principales: de la granja al punto de venta y del punto de venta al hogar. A nivel global, hay un patrón. En regiones de alto nivel de ingresos, los volúmenes de comida desechada son mayores en el segundo tramo, en los consumidores. Mientras que en regiones más vulnerables la pérdida es más abundante en el primer tramo, ya sea por falta de infraestructura o de información, sumado a condiciones climáticas desfavorables. Ahora bien, ¿por qué?

La fundación ECODES nos da un par de ideas de lo que ocurre en España:

  • La publicidad y patrones culturales nos llevan a pensar que las neveras y despensas deben de estar llenas, producen desajustes entre lo que se compra y lo que se necesita.
  • El desconocimiento y falta de sensibilidad ante el impacto social y ambiental del food waste. Sin saberlo, estamos aportando a un problema en vez de a una solución.
  • Falta de planificación de menús y de la compra de alimentos en cantidad adecuada. Nos dejamos llevar por ofertas sin detenernos demasiado en cómo aprovecharemos nuestros víveres.
  • Falta de conocimientos culinarios para la reutilización o el aprovechamiento al máximo de los alimentos y de “las sobras”.
  • Las condiciones de venta de algunos alimentos: envases inadecuados en forma y/o tamaño, confusión entre las fechas de consumo preferente y caducidad, exceso de variedad y cantidad de la oferta, productos que llegan al punto de venta con un margen de vida útil demasiado pequeño y desaparición de la venta a granel para determinados productos.

¿Cuáles son las consecuencias del desperdicio alimentario en el cambio climático?

Cuando un alimento es convertido en basura, se convierten también en basura todos los recursos que fueron necesarios para que llegue ahí. Esto incluye desde las horas de trabajo del productor, el agua con la que se regó, la tierra donde creció, toda la energía del transporte y otros recursos valiosos, a menudo limitados. De acuerdo a datos del Informe especial de cambio climático y tierra del IPCC (4), cerca de un 30% de la superficie agrícola del mundo se utiliza para producir alimentos que nunca serán consumidos. La huella hídrica azul (aguas subterráneas y superficiales) para la producción agrícola de desperdicios totales de alimentos es de 250 km3 por año (5). En otros términos, la huella hídrica del desperdicio de alimentos equivale a más de 10 veces el volumen del lago de Como en Italia (dicho lago tiene 22,5 km3 de volumen). Otro dato interesante, las emisiones aportadas por el food waste son casi como las del transporte mundial  por carretera.

Conclusiones sobre el food waste

Combatir el food waste es una de las muchas batallas que unen a la justicia social con la acción contra el cambio climático. En el mundo ya producimos suficiente comida, necesitamos trabajar juntos en todos los niveles (individual, social y político) para distribuir de una forma más equitativa los recursos que ya tenemos. Haciéndolo, no solamente vamos a mitigar el cambio climático, sino que también crearemos comunidades más fuertes y solidarias para construir un mundo más consciente. Veremos más sobre cómo podemos nosotros como individuos luchar contra el food waste en otros posts. ¡Estad atentxs, Gamberrxs!

¿Qué es el Cold Press y qué beneficios tiene?

¿Qué es el Cold Press y qué beneficios tiene?

¿Has oído hablar de la técnica «cold press»? Pues es la culpable de que nuestros zumos sepan tan ricos, conserven todas las propiedades y nutrientes de las frutas y verduras que usamos, y los conviertan en opción saludable para conseguir llegar o complementar las tan recomendadas 5 piezas diarias de fruta y verdura. ¡Te explicamos como!
 
 

¿Cómo funciona una licuadora cold pressed?

 
El prensado en frío o cold press es un método de extracción de jugo en el que, primero se tritura toda la fruta y la verdura, creando una pasta, para después aplastarla a alta presión hidráulica y sacar hasta la última gota de zumo. De esta manera, se aprovecha al máximo la materia prima usada.
 
Durante este proceso, se trabaja con velocidades muy bajas por lo que no hay calentamiento de la fruta y la verdura y se evita su oxidación. Esto permite que se conservan todas sus propiedades y ¡evitamos la fuga de sus nutrientes! Es decir, obtenemos un zumo intenso, colorido y saboroso, como si bebiéramos directamente de la fruta.
 
 
Sostenibilidad ESOES
 
 

¿En que se diferencia de un licuado convencional?

Las licuadoras convencionales trituran la fruta y la verdura con hélices cortantes que giran a gran velocidad, centrifugando llos ingredientes y por lo tanto, produciendo calor. Este calor es el responsable de destruir las enzimas, y de la consecuente pérdida de nutrientes de los productos usados. Esto resulta en una bebida de bajo valor nutricional en comparación con un zumo cold pressed.
 

Beneficios

 
Un litro de zumo cold press contiene más de dos kilos de fruta y verdura por lo que su consumo supone un gran aporte de nutrientes, minerales, antioxidantes y vitaminas para nuestro cuerpo, y nos puede ayudar a cumplir con las recomendaciones de consumo de 5 piezas de estos alimentos al día. Son por lo tanto un aliado perfecto para llevar a cabo una dieta saludable.
Su digestión es fácil, al igual que la absorción de nutrientes; y lo mejor de todo es que contiene única y exclusivamente fruta y verdura, sin azúcares añadidos, ni colorantes ni conservantes.
 
Además, como hemos comentado, al no haber un aporte de calor, el zumo mantiene todas las propiedades de la fruta y verdura, convirtiendo al cold press en un producto sabroso, saludable y colorido, y en una ¡super inyección para el organismo!
5 cosas que no sabías sobre el Food Waste

5 cosas que no sabías sobre el Food Waste

En el post de hoy hablaremos sobre nuestra razón de ser, el food waste y la pérdida alimentaria. ¿Sabías que 1/3 de la comida que se produce en todo el planeta nunca llega a consumirse? Esto no solo son toneladas y toneladas de desperdicio alimentario, también afecta y repercute a los millones de recursos empleados para la producción de ese alimento y los efectos de estos para con la Tierra. ¡Empezamos, Gamberrxs!
 

¿Por qué nunca supe de la gravedad de esta problemática?

 
Durante décadas ha habido una falta de estudio y de información en lo que respecta a esta problemática mundial. No fue hasta el 2011 cuando la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, puso punto final a esta desinformación, elaborando un estudio donde recopiló datos y estableció parámetros de estudio y análisis del desperdicio alimentario y las pérdidas alimentarias. 
A todo ello, en 2015 la ONU fijó los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS) a alcanzar en el 2030 por parte de los países y empresas a nivel mundial. Como consecuencia, el desperdicio y la pérdida de alimentos empezaron a ser más visibles y con una especial mención en el objetivo 12.3.
 
Fue entonces cuando empezaron a resonar números tan abismales como los que veremos a continuación. Una vez puestos en antecedentes… 

¿Qué es el Food Waste? ¿Y la Pérdida Alimentaria? ¿Qué diferencia hay entre una y la otra? 

 
Según la FAO, la única diferencia que hay entre las dos definiciones es el momento de la cadena de producción y suministros en la que se produce este descarte, incineración o desecho del alimento.
Por lo tanto, pérdida y desperdicio alimentario comparten la siguiente definición: toda reducción de la cantidad y calidad del alimento debido a las acciones y decisiones tomadas por parte de los agentes que forman la cadena de producción y suministros.
 
La diferencia reside en que se considera pérdida alimentaria a partir de la cosecha hasta el minorista (excluyéndolo) y se considera desperdicio alimentario a partir del minorista hasta el consumidor final (incluyéndolo).
 
Datos alarmantes del Food Waste:
 
¿Sabías que…?
 
  • Una tercera parte de los alimentos mundiales se pierden o desperdician, esto equivale a 1.300 millones de toneladas anuales de alimentos. 
  • El desperdicio alimentario per cápita en Europa y Norteamérica es de 95-115 kilos/año mientras que en el África subsahariano y el Sur/Sureste asiático de 6/11 kilos al año. 
  • “Solamente” con el agua que se emplea para producir la comida que se acaba tirando podríamos acabar con la necesidad mundial de agua.
  • Si el CO2 producido por el desperdicio y pérdida alimentaria fuese un país sería el tercer mayor emisor con un 12% después de China (27,2%) y Estados Unidos (14,6%).
 

Conclusión

 
Estos son solo unos pocos de los muchos datos preocupantes que hay sobre la pérdida alimentaria y el food waste. Esta lucha no es únicamente por los alimentos, sino lo que éstos y nuestros actos implican para nuestra casa, la Tierra. Somos conscientes de que no podemos cambiar el mundo y nuestra forma de actuar en un abrir y cerrar de ojos, pero sí con pequeños gestos. Si cada uno de nosotros hace una acción, ya serán 7.700 millones de acciones, y lo que empezó un lunes en tu casa, acabó siendo el inicio de la Revolución Sostenible.
 

¡ESO ES!

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