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CO2: Lo que nadie te cuenta

CO2: Lo que nadie te cuenta

Lo que nadie te cuenta del CO2

El informe llevado a cabo por la IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change), organismo de la ONU, concluyó en 2019 que el sistema alimentario actual entendido como un todo, incluyendo toda la cadena desde la producción, procesado, distribución, mayoristas/minoristas hasta pérdida y desperdicio es responsable de más de un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

¿Pero y si la situación fuera todavía más crítica?

A priori esta imagen parece muy dramática debido a la cantidad de CO2 que hay en nuestro planeta. Sabemos que este gas es el principal en cantidad, un 81% versus un 10% de metano, 7% óxido de nitrógeno y 3% gases fluorados.

 

¿Pero es el CO2 el gas más potente? Sabemos que puede estar en la atmósfera por miles de años, pero ¿qué hay del metano y del óxido de nitrógeno? ¿Y los gases fluorados?

Los gases fluorados son los más dañinos con un efecto de calentamiento de 23.000 veces superior al CO2, su presencia en la atmósfera es de 50 años y básicamente agotan la capa de ozono.  Estos gases se han ido retirando debido al Protocolo de Montreal (gracias al cual desde 1987 hasta el 2014 se ha eliminado con éxito más del 98% de las SAO, revertiendo los daños causados a la capa de ozono). Pero actualmente siguen existiendo algunos de estos gases artificiales (HFC, PFC y SF6) que se utilizan para algunos equipos de refrigeración, aire acondicionado, agentes espumantes, disolventes, en la industria cosmética, farmacéutica, o bien como gas aislante entre otros, pero también se está trabajando en erradicarlos.

El metano (CH4) no está tantos años en la atmósfera como el CO2, de hecho, está unos 12 años, pero resulta que es hasta 28 veces más agresivo cuando hablamos de calentamiento global ya que este atrapa el calor y tiene un efecto directo en el aumento de las temperaturas. 

El óxido de Nitrógeno (N2O) es hasta 296 veces más potente que el CO2 y está en la atmósfera más de 100 años.  

¿Pero y estos todos dos últimos gases de dónde provienen?

 

El 65% del N2O proviene del ganado, en otras palabras, de la industria ganadera.
El 44% de CH4 proviene del ganado, en otras palabras, de la industria ganadera.
32 mil millones de toneladas de CO2 al año proviene del ganado, en otras palabras, de la industria ganadera.

 

Gamberrxs, ¿sabéis qué absorbe el CO2? Exacto, los árboles y el océano.

¿Sabéis que parte del mundo se dice que es el pulmón de la Tierra? La selva del Amazonas. Hace 20 años esta absorbía 2.000 millones de toneladas de CO2, ahora su capacidad es menos de la mitad, de hecho, está tan saturada que estudios ya indican que en 15 años dejará de absorberlo.

Los árboles absorben CO2 para convertirlo en O2.

Adivinad qué industria está detrás de la desforestación del Amazonas.

El 91% de la destrucción del Amazonas es a debido a la industria ganadera y la agricultura para alimentar a todo este ganado.

Expertos de la ONU recalcan que cambiar a una dieta basada en plantas puede ayudar a combatir el cambio climático.

El informe de la IPCC (organismo de la ONU) hecho por más de un centenar de científicos concluye que si la tierra se utilizara de forma más eficiente, esta podría absorber más carbono. Recalcan que se podría alimentar a más personas utilizando menos tierra si la gente dejara de comer carne.

«El 91% de la destrucción del Amazonas es a debido a la industria ganadera y la agricultura para alimentar a todo este ganado»

Esto es debido a que, al dejar de comer carne, la producción/oferta caería como consecuencia de una baja demanda, por lo que también se dejaría de inseminar artificialmente al ganado (es inviable por métodos naturales que hayan billones y billones de animales para el consumo como los que hay actualmente), por lo que caería en picado las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, al haber mucho menos ganado al que alimentar, las tierras ahora utilizadas para conrear soja transgénica (u otros) se podrían transformar en bosques, y la tierra que ahora está destinada al ganado, podría destinarse a conrear comida para humanos.

Se estima que para alimentar a una persona que tenga una dieta basada en plantas durante un año equivale a 0,06 hectáreas (1/6th acre) mientras que una persona que consume carne de media se necesitaría 18 veces más, es decir, 1.21 hectáreas (3 acres).

» (…) para poder mantener nuestros hábitos de consumo, aquí en la Unión Europea, necesitaríamos 3.5 planeta Tierra, en EEUU por ejemplo necesitarían 5.55 planeta Tierra»

 

En resumen, para poder mantener nuestros hábitos de consumo, aquí en la Unión Europea, necesitaríamos 3.5 planeta Tierra, en EEUU por ejemplo necesitarían 5.55 planeta Tierra.

Los números hablan por sí solos, nuestro consumismo es insostenible para habitar este planeta ya que la Tierra no da más de sí.

El informe también apunta a la repercusión sobre los gases de efecto invernadero que se producen debido la pérdida y el desperdicio alimentario, donde hablan de un 10% de las emisiones globales.

¿A qué estamos esperando para actuar? Actualmente podemos revertir todo lo hecho hasta el momento, pero de aquí unos pocos años será demasiado tarde y no habrá vuelta atrás.

Empecemos a tomar consciencia de nuestros actos. Toda acción cuenta y cada granito de arena que podamos aportar es un avance.

¡ESO ES!

 

 

¿Qué es la economía circular y por qué deberías saberlo?

¿Qué es la economía circular y por qué deberías saberlo?

¿Qué es la economía circular y por qué deberías saberlo?

El concepto de economía circular, aunque te suene a nuevo, no lo es, pero…¿por qué ahora está ganando cada vez más popularidad? Veréis, estamos destrozando el planeta debido a nuestro modelo de consumo. ¿Sabíais que en la Unión Europea producimos más de 2.500 millones de toneladas de residuos cada año? ¿Y que en España somos responsables de 130 millones de toneladas de residuos anuales?

«¿Y que en España somos responsables de 130 millones de toneladas de residuos anuales?»

Identificado el problema:

La ecuación es muy fácil, cuanto más consumimos (de manera no consciente e irrespetuosa) menos tenemos en cuenta la naturaleza y nuestra calidad de vida. Consumimos con la idea de que más es más y como hemos dicho antes, a veces más es menos, mucho menos, hasta que no haya vuelta atrás.

«Consumimos con la idea de que más es más (…) a veces más es menos, mucho menos hasta que no haya vuelta atrás»

Los humanos somos creadores, desde cepillos de dientes hasta puentes que unen continentes. Está en nuestra naturaleza, observamos, pensamos, creamos… ¿El problema? El cómo creamos (materiales que usamos) y qué hacemos con ello cuando pensamos que ya ha llegado al final de su vida útil.

Pensad en un árbol. Una higuera, de las que vas por el campo y el olor del fruto te conduce hacia ella. Esta nace, crece, da sus frutos (que sirven de alimento para los animales y al caer sirven también para alimentar la tierra), absorbe el C02 para convertirlo en oxigeno e incluso, el día en que muera, también hará su función sirviendo así de nutrientes para otra vez, la tierra.  Este ciclo es precisamente lo que se quiere y pretende conseguir con la economía circular:

Un ejemplo práctico de economía circular:

María compra una camiseta en una tienda responsable y ética con material de buena calidad para su hijo Nico de 15 años. Después de tres años utilizando la camiseta a Nico le queda pequeña y se la da su hermana Laura. La camiseta dura tres años más hasta que también le queda pequeña y esta, pasa a un amigo de María, Pablo, que como ella tiene un hijo de 15 años.

Después de tener una bonita y larga vida de unos 9 años como camiseta, en vez de tirarla, Pablo decide hacer trapos de cocina y fundas de cojines. Cuando estos ya están bien usados Pablo recicla los trapos (la funda de cojín aún le dura) y gracias a ello se crea un bolso para Irene. Este bolso le durará cinco años hasta que un martes 13 Irene tropezará y romperá el bolso. Pero no pasa nada porque lo reparará y durará un año más. Luego la tela se reciclará y será un lienzo para el cuadro que en un futuro estará en el Louvre.

Bienvenidos a la economía circular donde antes que tirar se va a reciclar, reutilizar, reparar, devolver, volver a usar y así sucesivamente evitando tirar una materia prima que puede tener un bonito ciclo de vida perenne.

Datos importantes:

Según cifras del Parlamento Europeo, la aplicación del modelo de economía circular podría suponer una disminución del 70% de las emisiones de CO2 de cara al 2030, algo que supondría un gran avance en la lucha contra el cambio climático.

Para los que estéis preocupados por la tasa de empleo, esta crecería ya que nuevos lugares de trabajo serían creados, además, los países de la Unión Europea se ahorrarían hasta 630.000 millones de euros cada año.

Si hay una entidad que destaca en la materia es la Fundación Ellen McArthur, que promueve, educa y explica este modelo teniendo como misión “acelerar la transición hacia una economía circular”. Su labor es interdisciplinar ayudando a desarrollar el concepto de economía circular en el ámbito de los negocios, a nivel gubernamental e incluso académico.

Para una mejor comprensión de las bases de este modelo, identifican tres principios:

  1. Diseño Ecológico: los residuos y la polución no están por accidente. Estos son consecuencias de decisiones tomadas en la etapa del diseño donde, según sus datos, el 80% de los impactos medioambientales se determinan en esta fase.
  2. Constante uso de los productos y materiales: mantenerlos en la economía de manera que sean reutilizados, reparados y re-creados. Afirman que hacer que los productos duren para siempre no es la única solución, sino que cuando hablamos de productos como comida o el packaging, se debería poder obtener de vuelta estos materiales para que no acaben en la naturaleza (“basuraleza”).
  3. Regeneración de la naturaleza: en vez de crear “menos impacto negativo”, crear impacto positivo. Su propuesta se basa en devolver nutrientes a la tierra y otros ecosistemas para mejorar los recursos naturales.

Nuestra visión en ESOES:

Desde ESOES queremos citar unas palabras del Javier Goyeneche (CEO y fundador de ECOALF) que siempre tendríamos que tener presentes y actuar en función de estas: “No podemos seguir viviendo en este planeta como su hubiese otro al que poder ir”.

La Tierra es nuestra casa pero la compartimos con muchas otras especies, todas necesarias para garantizar un perfecto equilibrio en la naturaleza. Reducir el cambio climático está en nuestras manos:

Apostemos por ECO y no por EGO.

ESOES Lives: La Sostenibilidad ayer y hoy

ESOES Lives: La Sostenibilidad ayer y hoy

La Sostenibilidad ayer y hoy

El miércoles 17 de junio hicimos la segunda edición de los ESOES Lives. En esta ocasión y de la mano de nuestro co-fundador, Toni Llull,  estuvimos hablando con Guillem Bargalló, fundador de El Bien Social, plataforma online que da visibilidad a proyectos que apuestan por un estilo de vida sostenible. Durante una hora tocamos temas como El Bien Social, marketing sostenible, crear empresa con impacto, la sostenibilidad, el cómo ha ido  cambiando esta a lo largo de los años y el desperdicio.

En esta nueva entrada os dejamos un pequeño recopilatorio de lo que fue esta entrevista. Si la queréis ver entera, está en nuestro IGTV (@esoesfoods), no os dejará indiferentes.

¡Empecemos!

  • ¿Cómo y sobretodo por qué nació El Bien Social?

Cuando hablamos de proyectos y empresas sociales/sostenibles el por qué nace es el pilar básico. En mi caso, yo siempre he estado bastante vinculado a ayudar a la gente, ahora cumpliré los 30 y desde los 15 he tenido esta pasión. Estudié economía y aun así la tenía. He tenido de todo un poco, he estudiado economía, me dedico al marketing que me ha dado muchos casos y luego dedicarse a  la sostenibilidad parece un poco extraño. Al final parece que todos los caminos llevan a Roma … o a la sostenibilidad.

Hubo un hecho que me impactó mucho en la vida, justo hace un mes se conmemoraban 7 años del incendio del edificio del Rana Plaza de Bangladesh. Fue el gran despertar, sobretodo en redes sociales, de los dramas de la industria de la moda, y por ende un poco de toda la industria. Cuando se colapsó y murieron casi 1.000 personas, ya no se pudo hacer más la vista gorda.

Recuerdo que aquel fue un momento para mí que me impactó muchísimo y me prometí a mi mismo, hace siete años, que quiero crear un sistema, quiero vivir en un mundo donde estas cosas no pasen y esto, empieza por el cambio de uno mismo. Ahora tenemos un montón de proyectos sostenibles, es tendencia, es mainstream, hace siete años no había nada. Yo me acuerdo que entonces me dedicaba al marketing de temas digitales, que es lo que sé hacer, empecé a buscar a ver si había alguna plataforma, algo que me permitiera conocer empresas y proyectos con los que poder practicar un consumo diferente.   Encontré muy poquita cosa y allí fue “oye pues lo creo yo” y empecé así, escribiendo sobre proyectos que tienen más años y un montón de recorrido. Y poco a poco, haciendo investigación en redes, iba recopilando, el portal empezó a ganar mucha atracción y así fue el inicio de El Bien Social, que fue un blog donde iba agrupando proyectos que hacían de este mundo uno mejor.

Y así empezó, lo del Rana fue hace siete años y El Bien Social empezó hace cinco. A día de hoy es seguramente en España la plataforma más importante de empresa y sostenibilidad que existe y luego además también somos una consultoría de marketing digital e innovación social para proyectos como el vuestro al final (…).

  • ¿Has visto un gran cambio en temas de sostenibilidad en las empresas desde que empezaste hasta ahora?

Muchísimo, muchísimo. Yo ya no empiezo de 0 esto también es verdad, pero sí que cuando me empiezo a meter en este mundillo, hay las empresas sociales y quizás no tienen tanto el aspecto medioambiental como estamos viendo hoy en día, son proyectos que empiezan mucho con el tema de una problemática social y vamos a resolverla. Es verdad que había y sigue habiendo también el movimiento cooperativista que siempre ha estado muy implicado con la sociedad y medioambiente pero no era algo tendencia en el resto de empresas. Lo que existía entonces era la RSC (Responsabilidad Social Corporativa) pero una mal entendida, que eso es un clásico. La RSC tiene que ser una palanca dentro de la empresa para incorporar en su core elemento de sostenibilidad, ¿Pero en qué se convertía la RSC? En el departamento de Relaciones Públicas, en el departamento anti-amenazas de los usuarios, vamos a lanzar notas de prensa y acciones en las cuales demostremos que estamos haciendo algunas cosas bien pero para tapar otras.

(…)

El boom de la sostenibilidad es de hace un año. Esto ha propiciado dos cosas: muchos proyectos como el tuyo que empiezan a salir con un propósito social y medioambiental en su razón de ser, que al fin y al cabo son empresas sostenibles,  y luego los grandes que han tenido que “transicionar” y ahí vemos dos cosas: los que se lo creen y quieren hacerlo bien (lo que pasa que al final viven en un mastodonte y cambiar todo el engranaje de un mastodonte es complicado) y luego también hay los que ven esto como una tendencia o una moda, sacan algunos productos y cuando esta “moda” creen que vaya a pasar los quitarán pero lo que pasa es que esta moda no se va a acabar y sobretodo porque hay las redes sociales que se han convertido en la gran policía.

Ahora hay una esperanza muy grande para la sociedad.

“Tenemos que ayudarnos, no tenemos que criticarnos a ver quién es el más sostenible, no existe…nadie puede ser el más sostenible”

 

  • ¿Qué crees que haría falta para movilizar y acabar de despertar la conciencia de la gente?

Primero de todo tiene que ser sencillo. Vivimos en unas vidas terriblemente ajetreadas, cualquier cosa que quieras cambiar supone un problema. Para nosotros todo es cómodo, hemos montado las vidas cómodas. Intentas ser Zero Waste y tienes que hacer una reflexión interna para realmente meterte, tienes que dedicar tiempo a ello.

Lo que pido mucho a las empresas es que no se esperen a que la gente les avasalle en twitter, sencillamente que vayan incorporando estos nuevos hábitos y cambios. Esto para mí sería lo óptimo, que las empresas lo hagan, ¿Que no lo hacen? Entonces seguir avasallando mostrando imágenes de tortugas ahogadas, forzando y forzando al gobierno para que cambien las leyes, porque al final cuando generas mucha presión social sobre alguna cosa, como la ley del plástico que se aprueba para el 2021, nace de la presión social, que viene de Europa y luego aquí ha habido mucho movimiento (…)

Eso serían dos cosas, y para mi la tercera es algo que es muy importante. Yo también doy clases de marketing sostenible y siempre digo “la sostenibilidad tiene que ser atractiva, sexy” por ejemplo, hace un tiempo ir a la playa a recoger basura era “menuda panda de colgados” y ahora es lo más. Hemos cambiado la tendencia y hemos hecho algo atractivo (…) Tenemos que crear este tipo de iniciativas que motiven a la gente a hacer cosas buenas, si no al final es algo muy complicado.

  • Este año es el año para la Acción Climática, a nivel más empresarial, ¿Qué consejos darías para empezar a crear un impacto positivo?

Como empresa lo primero que tienes que hacer es ver el impacto/huella que estás dejando en el planeta. Lo primero que recomiendo a toda empresa es hacer una auditoría interna, cuál es tu huella de carbono, hídrica… Esto es lo que más fácilmente la gente reconoce.  Luego, qué proveedores tienes, envases/ packaging, qué impacto tiene, cómo este envase luego  se puede recuperar, reutilizar, el producto, diseño circular…

Pero primero auditoría interna, y a partir de aquí ir desengranando y tomar acciones.

  • ¿Y a nivel personal?

Una auditoría personal, queda un poco raro, por ejemplo, a este nivel yo aconsejaría mucho hacer un poco de revisión del movimiento Zero Waste, sin residuos, vivir una vida más sostenible. Hay un montón de opciones para descubrir, no solo por ejemplo, en El Bien Social que verás un montón de alternativas , sino por ejemplo, alguien que son muy buenos en esto son: GoZeroWasteApp. Son de Barcelona, Marta y Martí, que son una pareja que están dedicados a potenciar el movimiento Zero Waste. Te sumas con ellos y haces una checklist de las cosas que puedo hacer para cambiar mi vida y ser más sostenible.

(…)

 

  • ¿Y tú tienes integrado el movimiento Zero Waste?

Yo lo tengo bastante integrado pero no me he vuelto un radical del Zero Waste, igual que tampoco del veganismo, ni vida sin plásticos, porqué no lo puedo hacer todo. Intenté ir vegano a full y lo intenté durante 3/4 meses, perdí tantos kilos, pero porque no tenía ni idea, me metí sin saber dieta, sin saber nada, me meto y me meto mal.

Entonces he tenido que ir paso a paso, pues te vas quitando los yogures y los sustituyes por unos base de soja o almendra, luego la carne, y la sustituyes por lentejas y cosas así.

El Zero Waste lo mismo, he ido cambiado un montón cosas pero no soy 100% Zero Waste. Y hay gente que me critica, si yo tuviera todo el tiempo o todo el dinero lo intentaría, pero bueno, voy paso a paso y a integrar.

(…)

Lo que no puedes hacer es apalancarte, pero si no puedes ir 100% a algo, pues oye, vas paso a paso pero avanzas. Yo lo que diría es: ves integrando paso a paso entonces lo vas a hacer de una forma sana y te va a ir bien, y vas a cambiar.

  • Volviendo al Desperdicio Alimentario, ¿Por qué crees que la gente tiene tan interiorizado el tirar comida o comprar por estética?

 

El tirar comida es un tema muy de falta de conexión, y vamos a hacer el toque espiritual de la conversación, con los alimentos.

En general, no vemos un alimento: la semilla, el plantarlo, el que crezca, que salga la fruta, la recolecta y luego te lo comes… no, tú vas al super y allí lo tienes todo, además envasado en plásticos, y no tienes esta conexión con absolutamente nada. Son comodidades, pero nos pasa con casi todo.

«Tenemos que enseñar que al final las cualidades nutricionales de una fruta no se miden por su estética»

 

¿Por qué maltratamos la naturaleza? Porqué no hemos generado ningún tipo de conexión. Ahora hablo mucho de una población en general, que eso no quiere decir que todo el mundo sea así porque hay mogollón de personas que evidentemente ya lo tienen super interiorizado, etcétera. Pero yo diría que sobretodo es por esto, por una falta de conexión con todo lo que nos rodea y en este caso, con la alimentación. Si tuviéramos más conciencia, no nos pasaría esto, tendríamos mucho más cuidado con la comida, y sobretodo si no nos costara lo que nos cuesta, y las pasáramos mal en este sentido, como lo pasaros nuestros abuelos en la guerra. Cuando tú has sufrido lo que es el “no tener alimento en la mesa”, esa gente es algo que les duele porque sabe lo duro que es no tener alimentos.

Por eso pasan tantos dramas como pasan hoy en día.

El tema de la estética, si uno es por falta de conexión, lo otro es porque somos unos seres a veces muy sociales y nos dejamos influenciar demasiado por lo que dice la gente. Y también que somos un poco “hijos” en el mal sentido de la palabra, que si una fruta no es bonita pues yo no me la como (…).

  • ¿Qué es para ti el bien social?

 ¿Sabes que nunca me había hecho esta pregunta?

Te voy  responder un poco de como nace, El Bien Social, el nombre nace de la fusión de dos economías: de la economía social y economía de el bien común.  ¿Qué promueve? es decir, para mí el bien social que sería… sería el mundo que creamos todos y cada uno de nosotros y el impacto que generamos positivo, tanto a nivel social como a nivel medio ambiental. Esto para mí es el bien social, y entonces de ahí sería que todas las personas, todas las empresas y todos los proyectos estuvieran solo, eterna y únicamente dirigidos a mejorar nuestra sociedad y nuestro medioambiente.

  • A partir de aquí, ¿Dónde crees que empieza el cambio hacia un mundo mejor?

Uno mismo. Es un cliché, topicazo, pero es la verdad. Es lo que he visto que es el camino.  El camino empieza por uno mismo, por algo tan sencillo como sonreír a la persona que te cruzas por la calle. (…) ¿Qué mundo vas a cambiar si dentro de ti no estás bien? Y no es que  yo haya llegado a la iluminación con el yoga, no es así, yo tengo muchos días que son complicados, estresantes y aunque yo haga un proyecto igual que vosotros, que es genial, me sienta super orgulloso y qué bien por la sociedad y lo que mejoramos y tal, hay días que no salen bien. Pero es esto, el cambio empieza por uno mismo por cosas y actos muy sencillos.

Un mundo mejor empieza por pequeñas acciones.

 

He aquí un pedacito o mejor dicho, un resumen de una entrevista muy interesante a

Guillem Bargalló.

¡Muchas gracias por leernos Gamberrx! 

Y si no habéis visto el directo, os recomendamos que vayáis a nuestro perfil de Instagram y os pongáis el debate como un pequeño Podcast.

Estamos segurxs que os servirá, sacaréis cosas positivas y quizás alguna que otra sonrisa.

¡Hasta pronto!

 

La importancia de un desayuno saludable

La importancia de un desayuno saludable

¿Por qué se dice que el desayuno es importante?

Desde hace años existe esta creencia de pensar que el desayuno es la comida más importante del día porque venimos de 8 horas durmiendo sin alimento en nuestro organismo. Además, después del desayuno nos espera una dura jornada laboral por delante que puede hacer flaquear nuestras fuerzas, es por eso que de toda la vida se ha aconsejado desayunar fuerte para llenarse de energía. 

Realmente el desayuno no es ni más ni menos importante que el resto, lo que sí que hay que tener en cuenta es que debemos tomarlo tan en serio como el resto de comidas. Por lo tanto, lo que venimos a recalcar en este post es la importancia de un desayuno saludable.

Alimentos para un desayuno saludable

Aguacate: el líder indiscutible de los desayunos saludables y probablemente la más popular de todas las frutas y verduras en las redes sociales. Combina con todo y le aporta un toque distinto a cualquier plato, desde tostadas hasta huevos fritos. El aguacate contiene aceite de oliva y además es rico en vitamina E.

Pan integral: el mejor amigo del aguacate. Te puede servir en muchísimos platos distintos y si tienes que llevarte el desayuno al trabajo recomendamos que lo utilices en tus bocadillos antes que otras alternativas menos saludables. 

Zumo natural: pero natural de verdad, fruta y verdura y nada más. Un buen zumo sin azúcar, ya sea hecho en casa o comprado, es una de las mejores bebidas saludables para acompañar tu desayuno healthy. Ahí entran las preferencias de cada uno, a unos personalmente les chifla el de remolacha y a otros el de piña pero como decíamos lo importante es que el zumo sea natural.

desayuno saludable

Cosas a evitar para un desayuno saludable

Evita las prisas: normalmente desayunar es sinónimo de prisas, en especial para todos aquellos amantes del dormir que apuran hasta el último minuto de sueño y luego apenas tienen tiempo de tomarse un café. Pues bien, la primera cosa a evitar es exactamente esto, y es que si queremos empezar el día con vitalidad debemos tomarnos nuestro tiempo para desayunar en condiciones. Un desayuno saludable no solo tiene que ver con lo que comes, también con el cómo lo comes.

Di “no” a los ultraprocesados: de pequeños todos hemos desayunado galletas, bollería, cereales azucarados o zumos industriales. Muy probablemente nos gustaba, pero esa no es la mejor opción si lo que buscas es un desayuno saludable para niños (y para no tan niños), y es que las grandes cantidades de azúcar de estos alimentos son letales para nuestro cuerpo, pudiendo causar desde sobrepeso hasta diabetes.

No te fuerces a desayunar algo que no te gusta: desayuno saludable no significa que tengas que comer alimentos que no te gusten. Por suerte existen infinidad de recetas con una gran variedad de ingredientes que te permitirán escoger los que más se amolden a tus gustos para así empezar la jornada con ganas y terminar pillando el gustillo a esto de los desayunos saludables.

Desperdicio alimentario y cambio climático: ¿en qué se relacionan?

Desperdicio alimentario y cambio climático: ¿en qué se relacionan?

Como especie, no podemos negar que nos encanta la comida, no solamente porque la necesitamos para vivir, sino porque forma parte de todas las culturas. Pero así como nos encanta la comida, desperdiciamos gran parte de ella empeorando sin saberlo la gravedad del food waste. En este artículo vamos a a ver por qué existe el desperdicio alimentario y qué consecuencias ambientales tiene.

¿Por qué existe el food waste?

La comida no sale de debajo de las baldosas, hay una larga cadena de trabajadores, empresas y consumidores que en algún punto convierten comida en basura. Si quisiéramos trazar la ruta que hace un producto alimentario hasta ser residuo encontraríamos dos tramos principales: de la granja al punto de venta y del punto de venta al hogar. A nivel global, hay un patrón. En regiones de alto nivel de ingresos, los volúmenes de comida desechada son mayores en el segundo tramo, en los consumidores. Mientras que en regiones más vulnerables la pérdida es más abundante en el primer tramo, ya sea por falta de infraestructura o de información, sumado a condiciones climáticas desfavorables. Ahora bien, ¿por qué?

La fundación ECODES nos da un par de ideas de lo que ocurre en España:

  • La publicidad y patrones culturales nos llevan a pensar que las neveras y despensas deben de estar llenas, producen desajustes entre lo que se compra y lo que se necesita.
  • El desconocimiento y falta de sensibilidad ante el impacto social y ambiental del food waste. Sin saberlo, estamos aportando a un problema en vez de a una solución.
  • Falta de planificación de menús y de la compra de alimentos en cantidad adecuada. Nos dejamos llevar por ofertas sin detenernos demasiado en cómo aprovecharemos nuestros víveres.
  • Falta de conocimientos culinarios para la reutilización o el aprovechamiento al máximo de los alimentos y de “las sobras”.
  • Las condiciones de venta de algunos alimentos: envases inadecuados en forma y/o tamaño, confusión entre las fechas de consumo preferente y caducidad, exceso de variedad y cantidad de la oferta, productos que llegan al punto de venta con un margen de vida útil demasiado pequeño y desaparición de la venta a granel para determinados productos.

¿Cuáles son las consecuencias del desperdicio alimentario en el cambio climático?

Cuando un alimento es convertido en basura, se convierten también en basura todos los recursos que fueron necesarios para que llegue ahí. Esto incluye desde las horas de trabajo del productor, el agua con la que se regó, la tierra donde creció, toda la energía del transporte y otros recursos valiosos, a menudo limitados. De acuerdo a datos del Informe especial de cambio climático y tierra del IPCC (4), cerca de un 30% de la superficie agrícola del mundo se utiliza para producir alimentos que nunca serán consumidos. La huella hídrica azul (aguas subterráneas y superficiales) para la producción agrícola de desperdicios totales de alimentos es de 250 km3 por año (5). En otros términos, la huella hídrica del desperdicio de alimentos equivale a más de 10 veces el volumen del lago de Como en Italia (dicho lago tiene 22,5 km3 de volumen). Otro dato interesante, las emisiones aportadas por el food waste son casi como las del transporte mundial  por carretera.

Conclusiones sobre el food waste

Combatir el food waste es una de las muchas batallas que unen a la justicia social con la acción contra el cambio climático. En el mundo ya producimos suficiente comida, necesitamos trabajar juntos en todos los niveles (individual, social y político) para distribuir de una forma más equitativa los recursos que ya tenemos. Haciéndolo, no solamente vamos a mitigar el cambio climático, sino que también crearemos comunidades más fuertes y solidarias para construir un mundo más consciente. Veremos más sobre cómo podemos nosotros como individuos luchar contra el food waste en otros posts. ¡Estad atentxs, Gamberrxs!

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